¿Qué es la aromaterapia?

Aunque la práctica de la Aromaterapia moderna se ha originado durante los últimos 100 años, el uso de aceites esenciales para curar el cuerpo, la mente, y el espíritu se remonta a todas las grandes civilizaciones del mundo antiguo. Actualmente, el interés renovado por la curación natural a base de plantas, ha llevado a un uso y desarrollo mayor de esta ciencia.

La medicina ortodoxa se guía por el principio de tratar la enfermedad mediante la supresión de los síntomas con medicamentos sintéticos. Esto contrasta con el método holístico usado por la Aromaterapia, que está dirigido al tratamiento de la totalidad de la persona.

Numerosos investigadores a nivel privado, así como, departamentos de investigación de universidades por todo el mundo, han demostrado las bondades y eficacia de los aceites esenciales para ayudar a sanar.

Con lo cual, podemos decir, que la Aromaterapia es:

Una terapia holística, que tiene en cuenta la mente, el cuerpo y el espíritu, y utiliza los aceites esenciales como tratamiento para colaborar con la predisposición del cuerpo de curarse a si mismo.

“Creer en la aromaterapia no es un acto de fe, es una evidencia científica”

¿Qué son los aceites esenciales?

Los aceites esenciales son sustancias altamente aromáticas producidas en células especiales por las diferentes partes de la planta (flores, hojas, tallos, raices, madera, semillas).

En esta etapa la sustancia todavía no es un aceite esencial propiamente dicho, sino que se denomina “esencia”. Ésta se convierte en aceite esencial tras haber sido extraída por destilación.

Aunque utilicemos el término “aceite esencial” para todos los aceites utilizados en la Aromaterapia, existen otras sustancias obtenidos por diferentes métodos que se denominan: extractos, absolutos, tinturas… y éstos son más usados por su característica aromática en Perfumería natural o Cosmética.

Los aceites esenciales son altamente concentrados, y en muy pocas ocasiones se deberían usar sin diluir, debido a su característica de rápida absorción en una base grasa, como es nuestra piel. Esta rápida absorción del aceite esencial en estado puro, puede resultar abrasiva e irritativa, por ello siempre debe ser usado diluido en un aceite vegetal vehicular.

Los aceites esenciales son muy volátiles, es decir, se evaporan rápidamente en contacto con el aire, por ello la duración de su aroma es la que su propia naturaleza de otorga.

¿Cómo se obtienen?

Existen diversos métodos de obtención de los aceites esenciales, los más comunes con:

Destilación: este proceso de extracción requiere calentar la planta hasta que desprenda las moléculas aromáticas gracias al vapor de agua, después este vapor se enfría volviéndose líquido. El resultado es el aceite esencial.

Expresión: este método se emplea únicamente para los cítricos. El aceite esencial de los frutos cítricos está situado cerca de la superficie de la piel, y se obtiene fácilmente estrujando las peladuras.

Extracción con disolvente: Este método se emplea en los ingredientes más delicados como las flores, y para las partes que sólo contienen una pequeña porción de aceite esencial. Los principales disolventes que se emplean actualmente son los hidrocarburos volátiles (hexano), de este método pueden resultar ceras, tinturas y absolutos.

¿Cómo se usan?

Uso tópico: aplicar el aceite esencial diluido con un aceite vegetal o crema, como elemento vehicular, realizando un masaje en la zona que se requiera.

Baño terapéutico: verter en el baño de agua tibia o caliente, la cantidad de gotas indicadas para cada remedio.

Uso en difusión: aplicar al difusor los aceites esenciales para que se evaporen y produzcan el efecto deseado en el ambiente.

* en el apartado de cada aceite esencial encontrarás recetas para diferentes usos y remedios.

Uso aromático “perfume” : aplicar una mezcla de aceites esenciales equilibrada aromáticamente, diluida con base aceite vegetal o alcohol.

**Uso oral ** :
En Belsans nos unimos a la escuela inglesa que recomienda únicamente el uso externo de los aceites esenciales. Aunque somos conocedores de la existencia de otras escuelas como la francesa, que incluye el uso de la vía oral en su praxis.

Aunque la práctica de la Aromaterapia moderna se ha originado durante los últimos 100 años, el uso de aceites esenciales para curar el cuerpo, la mente, y el espíritu se remonta a todas las grandes civilizaciones del mundo antiguo. Actualmente, el interés renovado por la curación natural a base de plantas, ha llevado a un uso y desarrollo mayor de esta ciencia.

La medicina ortodoxa se guía por el principio de tratar la enfermedad mediante la supresión de los síntomas con medicamentos sintéticos. Esto contrasta con el método holístico usado por la Aromaterapia, que está dirigido al tratamiento de la totalidad de la persona.

Numerosos investigadores a nivel privado, así como, departamentos de investigación de universidades por todo el mundo, han demostrado las bondades y eficacia de los aceites esenciales para ayudar a sanar.

Con lo cual, podemos decir, que la Aromaterapia es:

Una terapia holística, que tiene en cuenta la mente, el cuerpo y el espíritu, y utiliza los aceites esenciales como tratamiento para colaborar con la predisposición del cuerpo de curarse a si mismo.

“Creer en la aromaterapia no es un acto de fe, es una evidencia científica”.

Los aceites esenciales son sustancias altamente aromáticas producidas en células especiales por las diferentes partes de la planta (flores, hojas, tallos, raices, madera, semillas).

En esta etapa la sustancia todavía no es un aceite esencial propiamente dicho, sino que se denomina “esencia”. Ésta se convierte en aceite esencial tras haber sido extraída por
destilación.

Aunque utilicemos el término “aceite esencial” para todos los aceites utilizados en la Aromaterapia, existen otras sustancias obtenidos por diferentes métodos que se
denominan: extractos, absolutos, tinturas… y éstos son más usados por su característica aromática en Perfumería natural o Cosmética.

Los aceites esenciales son altamente concentrados, y en muy pocas ocasiones se deberían usar sin diluir, debido a su característica de rápida absorción en una base grasa,
como es nuestra piel. Esta rápida absorción del aceite esencial en estado puro, puede resultar abrasiva e irritativa, por ello siempre debe ser usado diluido en un aceite vegetal
vehicular.

Los aceites esenciales son muy volátiles, es decir, se evaporan rápidamente en contacto con el aire, por ello la duración de su aroma es la que su propia naturaleza de otorga.

Existen diversos métodos de obtención de los aceites esenciales, los más comunes con:

Destilación: este proceso de extracción requiere calentar la planta hasta que desprenda las moléculas aromáticas gracias al vapor de agua, después este vapor se enfría volviéndose líquido. El resultado es el aceite esencial.

Expresión: este método se emplea únicamente para los cítricos. El aceite esencial de los
frutos cítricos está situado cerca de la superficie de la piel, y se obtiene fácilmente
estrujando las peladuras.

Extracción con disolvente: Este método se emplea en los ingredientes más delicados
como las flores, y para las partes que sólo contienen una pequeña porción de aceite
esencial. Los principales disolventes que se emplean actualmente son los hidrocarburos
volátiles (hexano), de este método pueden resultar ceras, tinturas y absolutos.

Uso tópico: aplicar el aceite esencial diluido con un aceite vegetal o crema, como elemento vehicular, realizando un masaje en la zona que se requiera.

Baño terapéutico: verter en el baño de agua tibia o caliente, la cantidad de gotas indicadas para cada remedio.

Uso en difusión: aplicar al difusor los aceites esenciales para que se evaporen y produzcan el efecto deseado en el ambiente.

* en el apartado de cada aceite esencial encontrarás recetas para diferentes usos y remedios.

Uso aromático “perfume” : aplicar una mezcla de aceites esenciales equilibrada aromáticamente, diluida con base aceite vegetal o alcohol.

**Uso oral ** : En Belsans nos unimos a la escuela inglesa que recomienda únicamente el uso externo de los aceites esenciales. Aunque somos conocedores de la existencia de otras escuelas como la francesa, que incluye el uso de la vía oral en su praxis.

Belsans no se hace responsable del uso que cada usuario/a elija darle a los aceites esenciales.

Evitar el contacto en zonas delicadas como boca, mucosas y ojos.

Diluir siempre el aceite esencial en aceite vegetal portador. *consultar el uso ocasional de aceites sin diluir.

Si se produce una salpicadura de aceite esencial puro en ojos o boca, aplicar una
pequeña cantidad de aceite vegetal para diluir el aceite esencial y poder absorberlo
con un paño antes de aclararte los ojos con agua.

Si se produce un derramamiento en la piel, y se percibe sensación de irritación, aplicar aceite vegetal en la zona.

Evitar la exposición solar cuando se usen aceites esenciales fototóxicos como los cítricos.

Algunos aceites esenciales no son recomendados para embarazadas, *consultar fichas técnicas de cada aceite esencial.

Evitar el uso en niños/as menores de 2 años, *consultar fichas técnicas

No ingerir.